Hoy es domingo, uno de esos domingos de agosto en los que todo el mundo está en la playa, disfrutando de esa "tranquilidad" que cualquier playa española ofrece en esta época, así que para llevar la contraria una vez más, esta mañana hemos cogido la
bici y hemos ido a buscar a la
Kira. Al principio pensamos que íbamos a poder montar las
bicis en el coche, junto con ella, pero viendo la inviabilidad del asunto... a juzgar por su tamaño..

tuvimos que elegir entre la máquina y la "bestia". Imaginárnosla corriendo y disfrutando del césped, fui suficiente para llegar a un acuerdo. Decidido: nos llevamos a la gorda, las
bicis las dejamos para otra ocasión.
Tratándose de un día de Agosto el parque estaba vacío, ya por el calor, bien por las vacaciones, pero lo cierto es que había pocos perritos allí. Pobrecita mi
Kira. Pero ha jugado, ha corrido detrás de los pájaros, se ha mojado en la fuente como un pato...

Incluso ha hecho amigos, amigos caninos, porque los humanos cada vez que la llamaban para conocerla o hacer amistad ella nada, corría como si hubiera visto un fantasma.
Era para haberla visto cuando se acercó un G
olden, éste se quedó parado, sentado a modo de líder. Ella se acercaba
muuuuy sigilosamente meneando la cola, pero como que al G
olden no le cayó muy bien y pasó de ella. Qué se le va hacer..hasta los perros sufren desengaños amorosos.
Al final nos sentamos y se quedó tumbada un buen rato,
reventaita, jalando,
pa variar y poniéndonos de babas hasta arriba. Al llegar a casa una buena ducha y se quita
to, pero no me
digáis que no está guapa la tía..