viernes, 25 de abril de 2008

Próximo destino: Sanlúcar de Barrameda


Por fin llegó el día, el teléfono sonó a las 11.40 de la mañana, era Lola que me llamaba para darme una gran noticia: había un sitio para mí en un colegio que se llama Guadalquívir y que está a unos 130 kms de mi casa, concretamente, en Sanlúcar de Barrameda. Unos niños me esperan allí dónde los caballos pasean por la playa y de nuevo, el mar cerquita. Estoy feliz

martes, 22 de abril de 2008

La luz al final del túnel


Desde el 22 de Junio de 2007 , día especial donde los haya.. no piso una clase y unos niños no me dicen "seño".
HoY, 22 de Abril de 2008, estoy la número 1 en Cádiz, más cerca, imposible, de volver al punto donde nos quedamos, a quel día donde todo quedó en suspenso..
¿Hay todavía tiempo de quedarme en Sevilla? Puede ser.
El destino se abre como este túnel de la foto, no sé qué vendrá al final de él, sólo espero disfrutar, aprender, caer para volverme a levantar. Y reanudar mi camino donde lo dejé.

martes, 1 de abril de 2008

La espera


Dicen que el tiempo todo lo cura, que las heridas se cierran, que va pasando la vida y se logra olvidar lo que en el pasado ocurrió. Cierto, claramente; pero no siempre, no para todo. La memoria es traicionera y selecciona lo que quiere recordar.
Hay días en los que los recuerdos son heridas que no pueden cerrar, que se abren como la fruta prohibida y duelen en lo profundo, en aquello que importa. Al día siguiente despiertas y sólo queda la cicatriz y una leve molestia callada.
Otras veces esa herida está continuamente abierta, no sutura, no cierra completamente. Pasan los años, la gente, la frescura se va apagando, pero la herida sigue ahí, esperando que llegue el hilo que logre unir las dos orillas para siempre.
Esperar.. esperar a vivir, soñar con vivir, vivir con la incertidumbre del dolor apagado y seguir el camino que queda por delante luchando por hallar aquel hilo.
La ilusión y la esperanza, la creencia y el deseo firme se unen en un anillo inquebrantable. Primero bajar, para luego subir, primero llorar para luego gozar.
Felicidad, que bonito nombre tienes..